El especialista mendocino fue distinguido con el Lans Distinguished Lecturer Award, otorgado por la International Society of Refractive Surgery. Casi tres décadas antes, su padre, Roberto Zaldivar, había recibido la misma distinción. Una historia familiar que comenzó con su abuelo y que hoy continúa con una nueva generación dedicada a la innovación, la investigación y la formación médica.

Hay reconocimientos que distinguen una trayectoria. Y hay otros que, además, cuentan una historia.

En Londres, frente a referentes de la oftalmología de todo el mundo, Roger Zaldivar recibió el Lans Distinguished Lecturer Award, una de las distinciones internacionales más importantes de la cirugía refractiva. El reconocimiento fue entregado en el marco del Congreso ESCRS 2026 y de la actividad de la International Society of Refractive Surgery (ISRS).

Para Roger, sin embargo, ese momento tuvo un significado que fue mucho más allá de un premio. En 1998, cuando todavía era muy joven, su padre, Roberto Zaldivar, había recibido en Orlando el mismo reconocimiento. Ahora, 28 años después, es Roger quien ocupa ese lugar. La escena tiene algo de excepcional: padre e hijo, dos generaciones de oftalmólogos argentinos, distinguidos por la misma sociedad científica internacional por sus contribuciones a la cirugía refractiva.

Mi abuelo y mi padre fueron siempre referentes para mí. Era muy chico cuando mi padre recibió el LANS LECTURE en Orlando en 1998 y recibir tantos años después un reconocimiento que también marcó su carrera tiene para mí un significado muy especial”, cuenta Roger. Pero inmediatamente aparece en sus palabras una idea que define buena parte de su recorrido: recibir una herencia no significa simplemente continuarla. También siento que el desafío de nuestra generación fue no quedarnos solamente con lo que heredamos: había que construir nuestra propia contribución a la oftalmología”, sostiene.

Una historia que empezó mucho antes que él

La historia de Roger está profundamente ligada a la oftalmología mendocina. El Instituto fue fundado por su abuelo y, con el paso de los años, la innovación se convirtió en una verdadera cultura de trabajo que atravesó generaciones y que hoy involucra a un equipo de profesionales. Pero Roger no eligió quedarse en la comodidad de un apellido conocido dentro de la especialidad.

Construyó su propio recorrido combinando la actividad quirúrgica con la investigación, la docencia y el desarrollo tecnológico. Es cirujano de catarata y cirugía refractiva, investigador y formador de especialistas, y ha participado como conferencista y cirujano invitado en numerosos encuentros científicos internacionales. Es autor de publicaciones científicas y capítulos de libros y ha realizado más de 250 presentaciones internacionales relacionadas con cirugía refractiva y lentes fáquicas.

Su trabajo también lo llevó a explorar una de las grandes transformaciones que atraviesa actualmente la medicina: la posibilidad de utilizar grandes volúmenes de datos, inteligencia artificial y nuevas herramientas diagnósticas para avanzar hacia tratamientos cada vez más personalizados.

Innovar no es solamente hacer algo nuevo

Quizás allí aparezca una de las claves para entender la trayectoria de Roger. En una especialidad en la que la tecnología cambia permanentemente, innovar no significa solamente incorporar una nueva herramienta o desarrollar una nueva técnica. También significa preguntarse cómo utilizarla para conseguir mejores resultados para cada paciente.

Su mirada combina la experiencia adquirida en miles de procedimientos con la investigación y el análisis de nuevas tecnologías. Y hay otra parte de esa filosofía que para Roger resulta fundamental: compartir. Porque una innovación, sostiene, no termina cuando funciona en manos de quien la desarrolló. “Para mí, una innovación recién adquiere verdadero valor cuando puede ser validada, compartida y utilizada por otros médicos para mejorar los resultados de sus pacientes.

Mendoza como punto de encuentro

Esa idea también explica su compromiso con la formación. El especialista participa regularmente de congresos y encuentros científicos internacionales y codirige en Mendoza programas de capacitación avanzada en cirugía refractiva. Uno de ellos es el ICL Course, que reúne en la provincia a especialistas de diferentes lugares del mundo para intercambiar experiencias, técnicas y resultados vinculados con las lentes fáquicas. De esta manera, el lugar donde comenzó la historia familiar, se transforma también en un punto de encuentro internacional para una nueva generación de oftalmólogos.

Un reconocimiento que también mira hacia adelante

El Lans Award llega, además, en un momento particularmente importante de la carrera internacional de Roger Zaldivar. En 2026 fue incluido por segundo año consecutivo entre los 50 oftalmólogos más influyentes del mundo en la Power List de The Ophthalmologist y fue el único sudamericano incluido en esa edición. Ahora suma el reconocimiento de la ISRS.

Pero detrás de los premios y de los escenarios internacionales hay una historia bastante más cercana: la de un médico que creció viendo trabajar a su padre y a su abuelo, que recibió una tradición familiar y decidió transformarla en un camino propio. Quizás por eso, cuando habla del Lans Award, Roger no habla solamente de haber llegado. Habla de lo que viene.

El reconocimiento en Londres no parece cerrar una historia iniciada hace décadas en Mendoza. Es, en realidad, otro capítulo de una historia familiar que encontró en la innovación una manera de mirar hacia el futuro.