Tabaquismo: ”Dejar de fumar implica varios intentos fallidos”

Se estima que en Argentina fuman el 22% de las mujeres y el 32% de los hombres. De acuerdo a comunicados oficiales de organismo internacionales, el consumo de tabaco es un mal endémico observado con preocupación tanto en nuestro país como en el resto del mundo.
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Por Cristina Cartier

Dejar de fumar es una decisión personal que consigue un gran beneficio en la salud presente y futura de las personas. El tabaquismo está considerada una enfermedad crónica adictiva, que requiere un tratamiento de abordaje farmacológico con apoyo psicológico cognitivo-conductual, donde el paciente debe aportar su voluntad de abandonar el cigarrillo para garantizar su éxito.

El médico neumonólogo Dr. Adolfo Weimberg explica para INS que: “Se está trabajando mucho contra el tabaquismo, y se ha logrado disminuir la tasa de incidencia en los últimos años. Es un problema de salud que se lleva muchas vidas. La mitad de las personas que fuman se mueren por algo relacionado al cigarrillo. Son los números crueles de las estadísticas los que nos muestran la importancia de generar conciencia sobre las consecuencias de fumar”.

“Los fumadores en sobriedad (que ya no fumamos) somos eternos negadores de los efectos adversos del cigarrillo. Siempre encontramos una excusa para justificar nuestro vicio, no obstante sabemos que se puede dejar de fumar, simplemente hay que insistir y tener una motivación real, que nos saque de posibles enfermedades”, señalan las personas que forman parte de grupos de autoayuda para dejar de fumar.

¿Existe un cambio social en relación al fumador?

“Antes era muy normal fumar en cualquier reunión, y para los demás era una situación natural que había que soportar si no eras fumador. Incluso se ponía en duda que el cigarrillo fuera algo malo. Recién en los años 80 se demostró científicamente que fumar traía aparejado determinadas enfermedades. En los 90 se empezó a hablar del fumador pasivo como alguien que puede sufrir las mismas enfermedades que un fumador”.

¿Qué es el Vaper?

“El vapeo está desaconsejado por la comunidad científica porque esta tan mal visto como el cigarrillo mismo. Se trata de los famosos cigarrillos electrónicos que están de moda. En las comunidades europeas los jóvenes lo usan en los baños de las escuelas, como ocurre con el cigarrillo convencional. Este elemento posee una resistencia que se calienta a mas de 500 grados por donde pasan químicos que generan múltiples reacciones que la persona inhala al fumar”.

¿Qué es el tabaquismo?

“En definitiva se trata de una adicción a la nicotina. La persona que fuma aspira más de 4.000 compuestos químicos, que incluye hasta plaguicidas. En el cerebro humano existen receptores que detectan la cantidad de nicotina en la sangre, cuando esta falta, aparece un malestar muy particular denominado síndrome de abstinencia. En definitiva un componente químico dentro del cerebro es quien da la orden para fumar. Dependiendo de la genética, algunas personas tienen más o menos receptores, y esa es la explicación de que algunos dejan de fumar fácilmente, y a otros les cuesta mucho más. Es una cuestión química concreta, donde por momentos baja el nivel de nicotina en la sangre, y es cuando ese sensor actúa de determina manera”.

¿Cuándo se considera que una persona es un fumador de riesgo?

“Aquel que presenta abstinencia es considerado una persona con adicción a la sustancia en cuestión, es decir la nicotina”.

¿Cómo es el proceso de abstinencia y como se advierte?

“Se manifiesta distinto en cada persona. Pero claramente se advierte irritabilidad, excitación y hasta depresión. Existe una gran variedad de síntomas o malestares propios del cuadro, que denotan una incomodidad en esa persona que empieza a dejar de fumar, con cambios de humor y carácter”.

¿Cuáles son las enfermedades asociadas al tabaquismo?

Cada órgano del cuerpo se ve afectado por el cigarrillo de alguna manera. Los pulmones y las vías respiratorias son las más comprometidas, por tanto podemos mencionar desde el cáncer de lengua hasta el cáncer de pulmón. Otras de las afecciones frecuentes es el EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), que es una enfermedad con mucha incidencia en nuestro país, con una mortalidad muy significativa. Cualquier enfermedad respiratoria empeora cuando el paciente es fumador, sumado el cáncer de vejiga, estómago, enfermedades cardiovasculares, etc.”.

¿Se deja el cigarrillo de una o por etapas?

“Aquellos que intentan dejar de fumar y retomar luego de un tiempo, son los que tienen más chances de dejar definitivamente. Seguramente se desaniman en ese camino, pero hay que decir que se debe pensar al revés, porque está demostrado que dejar de fumar implica varios intentos, con numerosos fracasos en el medio hasta abandonar el vicio definitivamente. El fumador se somete a la misma política que una persona vinculada al alcoholismo, ya que nunca se deja de ser fumador. Cada día es un desafío para conseguir la determinación de no volver a fumar, sabiendo además que ese organismo queda de alguna manera afectado por esa adicción. Se aplica la regla de “solo por hoy”, ya que se interpreta que al tratarse de una adición esa persona puede volver a tropezar con la misma piedra”.

¿Cuáles son los posibles tratamientos?

“Existen tres grandes grupos de medicamentos o estrategias medicas que pueden funcionar de acuerdo al paciente. Uno es el denominado de reemplazo de la nicotina, que consiste en suministrar la sustancia por otra vía, ya que se pueden usar parches, caramelos, etc. Con este mecanismo se va reemplazando la dosis de nicotina que la persona necesita para no sentirse mal, de manera gradual. Existe una droga denominada Vareniclina, que prácticamente no se consigue en Argentina, a pesar de ser un medicamento con excelentes resultados para dejar de fumar. También existen medicamentos antidepresivos que funcionan muy bien para las cuestiones emocionales y de ansiedad, a lo cual es importante sumar terapias psicológicas, al tiempo que los grupos de autoayuda que resultan fundamentales ya que la persona se siente acompañado e identificado con las experiencias ajenas. Son tratamientos que pueden arrojar resultados positivos en un par de meses, dependiendo de cada persona”.

Una vez que la persona deja de fumar ¿Se advierte una respuesta positiva en el organismo de esa persona?

“A las pocas horas de dejar de fumar se normaliza la presión arterial y empiezan a mejorar otros valores más. Las personas expresan que al poco tiempo se sienten con más ganas, que empiezan a sentirle el gusto a la comida a percibir mejor los olores, lo cual les hace sentir muy bien automáticamente”.